Una clase de yoga puede comenzar con movimiento, respiración y conexión, pero también puede terminar generando algo mucho más concreto. El 9 de mayo, vivimos la segunda edición de Yoga con Propósito, una iniciativa impulsada junto a La Gratitud del Yoga que conecta bienestar con acción social.
Esta vez, cada participante fue invitado a sumarse llevando víveres y alimentos no perecibles. La dinámica era sencilla: compartir una mañana de yoga y, al mismo tiempo, contribuir con alimentos que posteriormente serían destinados a familias que acompañamos desde A Caminar. Esta mecánica formó parte del concepto planteado para la segunda edición: “Energía que se transforma”.






La jornada se realizó en SOUMA Lima, Vignette Collection, en Miraflores, que abrió sus puertas para hacer posible este encuentro. Gracias a cada persona que llegó con su donación, logramos reunir 203 kilos de alimentos para apoyar a más de 50 familias de Pamplona Alta.
La experiencia también reunió a diferentes marcas que decidieron sumarse desde lo que podían aportar. Junto a SOUMA Hotel Lima participaron Florida Perú, Electrolife Perú, Peruvian Health, Huella Verde Foods, Hello Bonita Perú, Nuwa Mujer, Fresia y Respira Veda, acompañando una edición en la que bienestar, colaboración y acción social encontraron un mismo espacio.
De la clase de yoga a Pamplona Alta
Yoga con Propósito no terminó cuando guardamos las colchonetas. Los alimentos recolectados todavía tenían una parte importante del recorrido por delante: llegar a las familias para las que habían sido reunidos.
El 28 de mayo, trasladamos las donaciones hasta Pamplona Alta. Junto a La Gratitud del Yoga y cuatro voluntarias, nos acompañaron durante la organización y entrega de los víveres, permitiéndonos completar el ciclo que había comenzado semanas antes con cada persona llegando a la clase con alimentos para donar.
Así, los 203 kilos de alimentos recolectados se convirtieron en apoyo para más de 50 familias. Para A Caminar, esta parte es especialmente importante: no solo generar espacios para recibir donaciones, sino canalizar lo reunido hacia comunidades e iniciativas donde existe una necesidad concreta.
Esta segunda edición también nos permitió comprobar que una iniciativa puede crecer cuando diferentes actores encuentran una manera sencilla de participar. Una profesora de yoga, un espacio anfitrión, marcas aliadas, participantes, voluntarias y una comunidad fueron parte de un mismo recorrido.
Eso es Yoga con Propósito: una energía que comienza en una experiencia de bienestar y encuentra la manera de transformarse en ayuda.





![95[1]](https://acaminar.org/wp-content/uploads/2025/02/951-840x690.png)
