Muchos desconocen que la industria textil es la segunda más contaminantes del planeta. Se estima que el 20% de las sustancias tóxicas que se vierten en el agua proceden de las prendas y es que para los tintes usados para su fabricación hacen falta nada menos que 2000 millones de toneladas de productos químicos.

Son cifras graves y alarmantes que pasan desapercibidas ante la tiranía de la moda y las microtendencias que crean las llamadas “temporadas” para imponer patrones de consumo excesivos y rápidos.

La activista por una moda responsable, Livia Firth, señaló en una oportunidad que  “la ropa está pensada para durar en el armario cinco semanas antes de tirarlas, todo en el nombre de la democratización de la moda… Es un modelo insostenible”. Y es que cada vez la ropa es más barata, la producción es más masiva y en consecuencia los daños ambientales aumentan considerablemente.

Pero no solo la industria textil actual genera condiciones desfavorables para el ambiente, Greenpeace enumera hasta once sustancias químicas peligrosas que liberan toxinas en el aire, acumulándose en los tejidos corporales y afectando nuestro sistema inmune. Entre ellos los alquilfenoles, un disruptor hormonal que puede ser peligroso, incluso a niveles muy bajos.

Detrás de un armario lleno de ropa hasta el tope, hay porcentajes altísimos de futuros desechos tóxicos. Actualmente las prendas son un producto perecedero como la comida. La disminución de la calidad ha hecho que las prendas no se hereden y la moda ha logrado que la ropa antigua parezca obsoleta.

Estamos ante un problema que avance vertiginosamente y es urgente que nuestros patrones consumo cambien en pro de industrias sustentables y por un mundo más verde y menos contaminado.

En la asociación A caminar consciente de la gravedad de esta problemática ha tenido como bandera en sus programas de reciclaje, la donación de ropa con un objetivo doble: la disminución de desechos tóxicos desprendidos por las prendas; y el apoyo a familias pobres que necesitan prendas de vestir.

Por ello, les invitamos a todos nuestros colaboradores y donantes a no deshacerse de las prendas que estén aun en buen estado. Donarlas es un acto de solidaridad no solo con los más necesitados sino con el ambiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *